Cómo elegir una quena

Cómo elegir una quena

Por Ángel Sampedro.

Dos elementos principales distinguen una quena de otra: el diámetro y la embocadura (muesca, escotadura).
De ellos depende que tan "blanda" resulta.

Hay distintas variantes de diámetro y maderas según características de sonido. Las quenas de mayor diámetro (18-20mm interno) otorgan un sonido más pesado y reforzado en los graves, mientras que las más finas (16-18 mm) dan un ágil acceso a agudos y sobreagudos, siendo excelentes para el principiante por demandar menos aire.

La escotadura profunda produce más volumen, pero también es más dura para hacer sonar. Depende como se sople, el ejecutante puede cambiar ligeramente la afinación del instrumento.

Explicado esto ultimo de manera acústica, digamos que las flautas suenan gracias a un oscilador, que consiste en el chorro de aire pegando contra el filo (esto es común para flautas traversas, quenas, flautas dulces, pinkuyos, tubos de órgano, etc) La frecuencia de cada nota esta condicionada por la velocidad del chorro de aire y la distancia entre el labio y el filo. También depende de la posición del instrumento respecto a la boca del ejecutante. Todo instrumento de viento tiene cierta "movilidad" en su afinación -cosa que da lugar a sutilezas del toque.

Las embocaduras pequeñas tienen menos "movimiento" de afinación, digamos, modulan menos, y es más fácil entonar. Pero como contrapartida, tienen menos volumen. A un principiante puede convenirle una embocadura pequeña, sin desmedro de que grandes ejecutantes toquen con dichas escotaduras. Un posible problema es que las embocaduras, a mas angostas, deben soplarse con más precisión. También, escotaduras muy pequeñas introducen una constricción muy importante en la circulación de aire, resultando un estiramiento de las octavas (notas agudas muy altas)

Como regla general, una quena de mayor diámetro interno exigirá mas aire del ejecutante, y obtendrá mayor volumen. Una escotadura profunda determinará lo mismo.

La inclinación del extremo respecto a la recta de la quena, el ángulo y posición de la muesca o escotadura respecto a la pared, también influyen en la facilidad de ejecución.

 La facilidad en la ejecución de las notas está también condicionada por la forma del tubo y su "armonicidad" (esto es, como los distintos modos de vibración cooperan para formar el sonido). La evaluación de este aspecto, especialmente en quenas de alta calidad, es trabajo especifico e imprescindible del luthier.


Los distintos ejecutantes pueden sentirse mas cómodos con un tipo u otro de escotadura, siendo las mas comunes en V, en U y ocasionalmente cuadradas. El tamaño de la escotadura relativo al diámetro y conicidad de la quena también es un factor importante a la hora de construir el instrumento.

En nuestra opinión, la escotadura amplia en U es la que mas contribuye a un amplio rango dinámico y volumen, como así también a una buena afinación. La explicación consiste en que buena parte del volumen sonoro de la quena proviene de la escotadura, que, al tener un área mayor, favorecerá al mismo. La forma de U de nuestras embocaduras, además, hace que el filo no este muy lejos del labio del ejecutante, evitando el "endurecimiento", y al ser amplia, hace que la precisión del soplo no sea extrema.

Otro factor importante es la buena terminación y concepción del instrumento. Un instrumento sin ángulos marcados, ni asperezas ni partes agresivas, es mucho más dúctil en buenas manos. Suelen verse quenas bien terminadas a la vista, con brillosos lustres, pero que no tienen en cuenta la parte del instrumento que está en contacto con la cara del ejecutante, con ángulos rectos que a la corta o a la larga, entorpecen la buena ejecución.

Acabado de agujeros y extremos

Un buen acabado de agujeros no solo es mas cómodo, sino que previene al instrumento de futuros problemas. En un bambú, el mayor intercambio de humedad se da de manera longitudinal, ya que los conductos que transportaban savia corren en ese sentido. Por ello, para garantizar la duración del instrumento, es recomendable aislar dichas partes y retrasar con ello el intercambio de humedad.

Nuestras quenas son selladas por inmersión. Por ello, el interior del instrumento esta protegido. Este sellado no impide la respiración del bambú, sino que hace más lento el intercambio de humedad. En algunos casos, también laqueamos el interior del tubo, restringiendo aún más la humedad

Este sellado o laqueado también tiene un efecto acústico. Hay distintas opiniones sobre los contra y beneficios del tratamiento interno del tubo. Consideramos que no es un factor demasiado importante, y de ninguna manera negativo. Más, el sellado tiende a cubrir pequeños poros de la pared que ejercen una fricción (resistencia) sobre el movimiento del aire. En la practica, observamos diferencias entre una misma quena probada antes y después de haber sido sellada. El resultado es una mayor claridad de sonido y volumen, así como una respuesta más espontánea. El fenómeno es semejante -aunque a menor escala- al que se observa en una flauta cuyo interior está sucio. Una vez limpia, cambia tanto en volumen como en sonoridad. También es parecido al hecho de aceitar el interior de una flauta dulce -aunque sobre este último punto también hay grandes discusiones.

Luego, los agujeros y extremos son laqueados individualmente

Las embocaduras hechas con una incrustación de madera dura ayudan a preservar la parte de la quena con mayor contacto con la humedad.


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